Chinese Pumpkin

Back to the archive >

Calabaza china

Benincasa hispida, of the Cucurbitaceae family, was introduced to Cuba by Chinese market gardeners probably in the 19th century. . It is an annual, herbaceous, climbing plant.
The fruit, when fresh, is green and round or oblong, and hairy. Once ripe, the color turns to off-white or yellowish and the fruit is covered with a waxy coating. It is consumed in several ways. The fruit can be cooked like other gourds and it can be eaten preserved if ripe, and raw if still green.

In the past, this vegetable was widely known in Cuba as being used by the Chinese population, who arrived in Cuba in the 19th century as slaves. Over time, many of these people started to open shops and vegetable and food stalls, or worked as cooks. Eating the vegetable as a preserve was popularized by the Chinese, who knew how to prepare it, and the preserves became common in rural parts of Cuba, in the squares of Havana and in other provinces around the country.

To prepare this delicious recipe, the gourd needs to be peeled and the seeds removed, then cut into rectangular pieces and pricked with a fork on each side. The pieces are then left in salted water for two or three days, after which they are boiled. Next, they are cooked with lots of sugar, lemon peel, cloves and white wine. When the syrup is ready, the gourd is removed and the syrup left to cook until it becomes very thick, the gourd pieces are re-added and are served with a little powdered sugar.

Chinese pumpkin is practically unknown nowadays and it is grown in very few places. That means that the culinary traditions involving this vegetable have been lost, particularly among the younger generations. Many producers claim that it is not easy to find seeds in order to grow it.

  • Hai imparato qualcosa di nuovo da questa pagina?
    Did you learn something new from this page?

  • YesNo
Back to the archive >
La Benincasa hispida de la familia de las Cucurbitáceas ha sido introducida en Cuba por los hortelanos chinos probablemente en el siglo XIX. . Es una planta herbácea, anual y trepadora.
Sus frutos cuando están tiernos son de color verde y redondos u oblongos y velludos. Una vez maduros son de color blanquecino o amarillentos y se cubren con una especie de capa de cera. Existen diferentes formas de consumo. Pueden ser cocinados como las otras calabazas, también se puede comer confitados si están maduros y crudos en caso de que estén verdes.

En la antigüedad, esta verdura se hizo muy conocida en Cuba por el uso de la población china, la cual llego a Cuba en el siglo XIX en condiciones de esclavitud. Al pasar el tiempo, muchas de estas personas comenzaron a abrir comercios, puestos de verduras y alimentos ligeros o trabajaban como cocineros. El consumo de verdura en forma de confitura fue propagado por los chinos, quienes tenían el verdadero conocimiento de esta preparación, llegando a tener gran presencia en las zonas rurales de Cuba, en las plazas de la Habana y en otras provincias del país.

Para preparar esta deliciosa receta, se debe pelar la calabaza y extraer sus semillas, después picarlas en trozos rectangulares y pincharlas con un tenedor por cada uno de sus lados. Luego se dejan reposar en agua con sal durante dos o tres días, momento en el cual se hierven. Después se cocinan con mucha azúcar, cáscara de limón, clavos y vino blanco. Cuando el almíbar este en su punto se extrae la calabaza y se deja cocinando el almíbar hasta que consiga una consistencia muy espesa, se vuelven a introducir los trozos de calabaza, los cuales vienen servidos con un poco de azúcar espolvoreada.

Actualmente, la calabaza china es prácticamente desconocida y se siembra en muy pocos lugares. Razón por la cual las tradiciones culinarias con esta verdura se han ido perdiendo, especialmente en las generaciones más jóvenes. Muchos productores sostienen que no es posible encontrar fácilmente las semillas para su cultivación.

Territory

StateCuba
Region

Sancti Spíritus

Other info

Categories

Vegetables and vegetable preserves

Nominated by:José Antonio Casimiro, Madelaine Vázquez Gálvez