Soda Cake

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It is a kind of sweet bread, made with imported wheat flour, that receives its name from the fact that sodium bicarbonate is used in its preparation. It is made with wheat flour, sugar cane honey or syrup, sodium bicarbonate, butter, pig lard, coconut milk cream, vanilla, nutmeg, ginger and salt. First the coconut cream is prepared and then it is mixed in a container with the sodium bicarbonate and sugar cane syrup with the help of a spoon. The salt, vanilla, nutmeg, pig lard and ginger are added to the mixture which is then stirred until homogenous. Wheat flour is then added, and it is once more stirred until it becomes a uniform paste. The paste is placed upon a table and folded upon itself and subsequently flattened with a rolling pin or bottle. A mould is used to shape and cut circular pieces. These are placed upon a tin and baked in the oven for 10 min.

This type of bread is usually consumed for breakfast, dinner or as a snack during the day. It used to be prepared in large quantities, alongside other baked good, and brought on the long boat journeys and fishing expeditions.

It is particularly appreciated by artisanal fisherfolk who eat it with the cold cuts prepared by their wives or partners before sea journeys. It is also appreciated by children for its sweet taste and soft and spongy texture. It is sold in small quantities at the Fair Tables, in traditional bakeries or used for self-consumption. Similarly, to other breads and cakes the associated knowledge is at risk as new generations are less interested in prolonging this tradition. There cases in which grandmothers pass on this knowledge to their daughters or granddaughters are rare. As people lose interest and the taste for this product the risk of disappearance of this gastronomic tradition is imminent. Another risk factor is linked to the presence of industrially processed breads in local markets whose low cost is attractive to islanders for economic reasons.

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Es una especie de pan dulce, hecho de harina de trigo que es importada y recibe su nombre por la utilización de bicarbonato de soda en su preparación.
Para prepararlo se requiere harina de trigo, miel de caña o syrup, una pisca de bicarbonato de sodio, mantequilla, manteca de cerdo, crema de leche de coco, vainilla nuez moscada, jengibre y sal.
Primero se prepara la crema de leche de coco, luego en un recipiente se mezclan el bicarbonato de sodio y la miel de caña syrup con ayuda de una cuchara, se añade una pisca de sal, vainilla, nuez moscada, manteca de cerdo, jengibre al gusto y la crema de leche de coco y se continúa mezclando, cuando los ingredientes se encuentran homogéneos, se añade la harina de trigo y se mezcla nuevamente hasta lograr una masa uniforme. Esta masa se pone sobre la mesa y se va doblando sobre sí misma, una vez esté bien amasada se extiende en la mesa con ayuda de un rodillo o botella y empleando una forma circular se van cortando trozos redondos. Estos se ponen sobre una lata y se hornean durante 10 min.
Este tipo de pan se consume usualmente en el desayuno o la cena o como merienda durante el día. Solía ser preparado en grandes cantidades, junto con otras recetas de panadería para ser llevadas en las largas travesías en barco, especialmente a las faenas de pesca. Es muy apetecido en especial por los pescadores artesanales que lo suelen tener como alimento predilecto del fiambre que preparan sus esposas o compañeras cuando van a alta mar. También es muy apetecido por los niños por su sabor dulce y textura suave y esponjosa al paladar.
Se comercializa en pequeñas cantidades en las Fair table, de resto se prepara para el autoconsumo, es posible encontrarlo en algunas panaderías tradicionales que aún existen en la isla.
Al igual que las otros panes y tortas el conocimiento asociado a este tipo de preparaciones se encuentra en riesgo en la medida que las nuevas generaciones poco se interesan en conocerlo y prolongar la tradición, son escasos los casos en los cuales las abuelas y las madres pueden traspasar este conocimiento a sus nietas o hijas. En la medida que se pierda el interés y el gusto por desarrollar estas preparaciones estaremos frente a una inminente pérdida de esta tradición gastronómica. Otro factor de riesgo es la presencia en el mercado local de panes procesados, que llegan a costos muy bajos y por tanto los isleños por facilidades económicas prefieren su consumo.

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Nominated by:Liliana Marcela Vargas Vásquez